martes, 14 de julio de 2009

Ansiedad de separación

Pese a las palabras que sus oídos captaban a su alrededor, con el inconfundible tono de cada una de sus mejores amigas, María permanecía con la mirada perdida, como queriendo llegar con su alma allí donde la mirada le alcanzase y alejarse de este presente que le asfixiaba.

Nada podía consolar su corazón destrozado, todo cabía y era absorbido sin dejar rastro por aquel agujero negro que había surgido en tan solo unos segundos tras la noticia entre su pecho y su estómago, un lugar de su cuerpo que no conocía excepto por algunos momentos difíciles ya olvidados en los que había sido cobijo de su ansiedad y sus miedos. Todo su ser y su energía se deslizaban hacía ese vacío que amenazaba con terminar con su vida en una espiral interna a la que se abandonaba más intensamente si cabe que al abandono inesperado que había venido de fuera.

Sentía en su piel las manos amigas, pero no podría describir las sensaciones que le producían, todo su cuerpo era materia inerte incapaz de relacionarse con un exterior que le había robado una de las cosas que más quería.

Por momentos su mente, tratando desesperadamente de salir de aquel sufrimiento que todo lo envolvía, se preguntaba una y mil veces "¿por qué?" y hacía interminables conjeturas de lo que podría haber pasado si ella hubiese hecho esto o aquello, si le podría haber dicho algo que cambiara las cosas o quizá si precisamente todo había pasado por hablar demasiado. Había momentos en los que solo deseaba gritar y le invadía una sensación de estar volviéndose loca, de no poder soportar ese dolor que le quemaba dentro, en otros se asustaba de su propia frialdad, de como veía la muerte como una fría aliada, mientras que cuando giraba la vista hacía la vida ésta le abrasaba.

No sabía si aquello duraría siempre, si había un motivo, si era un castigo por algo que había hecho, si pasaría, no sabía nada y eso era lo que no podía soportar, no saber que pasaba ni que pasaría. Entre las voces de sus amigas había oído a una decir, una de esas a las que le encanta poner etiquetas a todo, que lo que tenía era ansiedad de separación... ¿y eso que coño era? necesitaba que alguien se lo explicase, ¿por qué se sentía así tras perder a alguien a quien quería? si ese era el precio del amor ¿merecía la pena abrir el corazón y querer a alguien? ¿cómo se salía de aquí? ¿había algo que pudiese hacer? porque se moría sin poder hacer nada, no soportaba no saber que hacer, hacer, hacer, algo podría hacer ¿no?

Lanzaba esas preguntas al aire sin buscar una respuesta concreta, sin desear que nadie acertara, tan solo quería oír diferentes opiniones, no importaba si eran descabelladas, sólo quería sentir que aquello por lo que estaba pasando tenía un sentido, una explicación, un camino de salida, por absurdo, difícil, peligroso o enredado que éste fuera, tan solo quería leer palabras que saliesen del corazón, sin pretender nada...

8 comentarios:

DEMOFILA dijo...

Cuando eres abandonada por el ser al que quieres, el daño, al principio, parece irreparable, insoportable, no te lo puedes explicar, te duele el alma, el corazón..., todo, la cabeza te da vueltas de pensar y pensar, no te explicas nada de lo que pasa, ¿qué he hecho mal?, nadie se plantea si ha hecho mal ella o la otra persona, todo es sentimiento de culpabilidad.
La vida no se puede replantear, hay que seguir adelante, con el dolor que te embarga, ese dolor que sientes, esa impotencia, ese abandono, ese no tener ganas de nada, ni de ti mismo, el dolor es por ti, por la otra persona, y por el recuerdo, por la soledad que te queda dentro, que te parece que nadie nunca podrá volver a llenar.
Pero esa herida se va curando, el tiempo lo puede todo, la muerte se nos lleva a los seres queridos, desde nuestro nacimiento, y nos sobreponemos, lloramos su recuerdo, su ausencia, y eso nos ayuda a quitarnos esa ansiedad, ese estado de abandono en que nos encontramos, pero éste es un abandono impuesto por la vida, y lo aceptamos como es, duro pero real, el recuerdo de esa persona es bonito, cariñoso, y nos durará siempre, el tiempo no lo podrá borrar.
Pero el abandono de una persona extraña para nosotros hasta hace pocos o muchos años, deja un vacio de dolor, hacía nosotros mismos, y, quizás, de rencor u odio hacia esa persona, este recuerdo no es bonito, no nos relaja, la mente no nos deja parar y separarnos de él, pero hay que conseguirlo, la vida, seguro, que cuando pase un tiempo, corto o largo, nos regalará otra persona que nos merezca de verdad y llene ese vacio.
Quedo triste por el dolor que tengo a mi lado, por esa persona muy herida, me la han devuelto rota, yo no quería verla así, sino llena de felicidad, como se merece, ese dolor lo estoy sitiendo yo, como ella, es un solo dolor en dos personas, unidas por el amor
Un aludo a todos, y a ti Avatar féliz y plácido viaje, no te olvides de nosotros, escribenos algo sobre esas bonitas tierras.

Anónimo dijo...

He tenido la suerte de conocer el amor de amar intensamente desde hace veintidos años y ser correspondida hasta aqui todo muy idilico, pero no lo es tanto cuando ese amor no puede ser realizado físicamente cuando cada uno de los dos tenemos nuestra propia vida pero lo peor y lo mejor de todos es que nos vemos con cierta asiduidad y solamente podemos decirnos "hola" curiosamente nunca "adios"en el corazón no se manda duele pero el dolor si se permite se pasa.

loose dijo...

Qué hay del abandono hacia uno mismo??.....
No es peor que el abandono de una pareja??

Más sufrimiento
Menos aceptación
Más limitaciones
Estima "cero"
Exigencia máxima
Bastante intolerancia
Se oye mejor que se escucha
Percepciones ilusorias
Debilidad
Mínima capacidad de decisión
Falta de enegía
Imposibilidad de canalizar satisfactoriamente la emoción
Más todos los síntomas físicos desencadenados como consecuencia de la ansiedad, por un lado y la separación, por otro.

Tal vez la respuesta sea la no-acción, la no-pretensión, la no-idealización......Y ocuparse en primer lugar, de uno mismo, para localizar una salida.

el piano huérfano dijo...

ESTOY de acuerdo con Loose y mira que lo diga yo que me enfado tnato ccon los abandonos, pero el tiempo a veces deja las cosas en su sitio y la tormenta pasa


besos

Pepa dijo...

Rozo los 50 años. Soy una mujer bastante equilibrada y madura. Discreta y educada. Tengo unas cuantas rupturas a mis espaldas. Pero como esta última, ninguna. Nunca me sentí tan abandonada, despreciada, ninguneada. Muy difícil describir realmente cómo te sientes. La mente se apodera de ti y va apor libre, martilleándote con pensamientos que te hacen sufrir. No puedes huir de ellos, al contrario, re regodeas con ellos. Ves al hombre que te dejó, retozando con mil y una mujeres, besándose con ellas, diciéndoles al oído todo eso que te decía a ti. No te lo crees. ¿Cómo puede ser eso? Ese hombre te pertenecía. Por otro lado, para mitigar ese inconsolable dolor, buscas un poco de revancha en tus pensamientos. Le ves llorando, mirando tus fotos. Echándote de menos. En otros momentos eres tú la que te revuelcas con otro hombre y él está cerca, mirando y sufriendo, dándose cuenta que ha sido él el que te ha perdido a ti. Así te llevas todo el día. No controlas tus pensamientos, ellos se adueñan de ti y te manejan como un pelele. ¿Cómo se deja de querer al hombre de tu vida, de un día para otro? ¿cómo se mata ésto? ¿Cómo se acostumbre uno a no tener nunca más, besos, ternura, sexo, proyectos.... con esa persona?
Gracias por dejarme este espacio para desahogarme. Estaba leyendo las aventuras de Antonio en el Tibet, precisamente para alejarme de mis pensamientos. Y qué casualidad que me encontré con "Ansiedad de separación".... El resto ya lo habéis visto. Animo, a todos/as los que paséis por esto y gracias a los/las que lo comprenden.Saludos. Pepa.

Avatar Psicologos dijo...

Estimada Pepa,

sin duda una ruptura cuando estás enamorada es una punzada en el corazón que crea un gran dolor y hay que transitar un proceso de duelo por lo que se ha perdido (la fantasía de lo que podría haber sido, y digo fantasía porque evidentemente realidad no es ya que se ha ido), que por cierto no es el hombre de tu vida, eso es un pensa-miento, porque si fuese el hombre de tu vida estarías juntos toda la vida ¿no? Así que si se va es porque evidentemente él no es el hombre de tu vida.

Pero más allá de divagaciones semánticas, el problema no es la ruptura, es tu mente. Si has leído el tema del tren te recomiendo que observes tu mente, como inundada por el miedo al abandono (que viene de la niñez, cuando nuestra vida dependía de los demás, y no tiene nada que ver con el hombre del que nos hablas) se pone manos a la obra para "salvarte" creando mil pensa-mientos que tratan de controlar lo que te produce el miedo (el abandono) y tener control sobre él. Es una mentira más del ego que identifica tu relación con tu valía y por eso no se puede desprender de lo que ya no te vale (porque supongo que tener una relación con alguien que no te quiere no es lo que deseas ¿no?).

La solución, en mi opinión, pasa por que observes tu mente (sin implicarte en sus pensamientos) y que trates con cariño a esa parte de ti que es como una niña buscando la protección de un adulto para sobrevivir. Si tratas con más cariño a esa niña que hay dentro de ti pronto empezará a sentirse segura y dejará de provocar todo esa retahíla de pensamientos supersticiosos que tratan de controlar lo incontrolable.

Y por cierto, ¿qué es eso de "Ese hombre te pertenecía"? ¿Cómo va a ser tuyo un ser humano? Amar, desde nuestra opinión, es desear que el otro sea feliz y si no es con nosotros como puede ser más feliz dejarlo marchar pese al dolor que eso pueda conllevar.

Un abrazo

Maria dijo...

necesito saber si puedo hacer una consulta y donde escribir...Maria, my mail es:

terakopian@yahoo.com

gracias....

Anónimo dijo...

Hola a todos,
Al leer sus comentarios me doy perfecta cuenta que lo que me sucede ya le sucedio a otro seres humanos y ese simple hecho (que para algunos puede parecer insignificante o evidente) me consuela sobremanera. Hace un año exactamente un ser amado me dejo en silencio porque creo me amaba demasiado y no podia tenerme para si, al menos no completamente porque yo no estaba libre para ella. No libre de corazón, por el contrario mi amor fue siempre solamente suyo, sino de algunos compromisos que uno tiene que asumir en la vida que ahora me parecen incomprehesibles, absurdos y autodestructivos. Lo cierto es que se fue sin que me percate de ello, me abandono y corrió al otro lado del mundo so pretexto de un nuevo empleo (viviamos en Europa y se fue a Centroamerica) y nunca mas me llamo ni se comunico conmigo. Se esfumo! La fui persiguiendo, la busqué para darle lo que siempre habia querido solamente un par de semanas despues que se había marchado y cuando la vi me dijo claramente que ya no me amaba y que estaba haciendo su vida con otro. Hice el viaje hasta ese remoto país para verla unas cuantas horas, para recuperarla o concertar nuestra despedida ya que una despedida por e-mail me parecia insuficiente para el amor que nos tuvimos. Una vez alla, me destruyo su actitud, su cambio subito e incomprehesible. Hoy me pasa lo que a alguno de Uds. Mi mente se ha apoderado de mi hace ya tanto tiempo y no me deja continuar con mi vida. Me tortura con las escenas mas increibles y abjectas y por mas que lucho no puedo evitar el sufrimiento inmenso que me provoca. Se que las personas no se poseen y que lo mas altruista seria desearle bien a ese ser humano que tanto he amado, sin embargo tampoco puedo negar el dolor que he sentido al ser abandonado asi. Lo que hemos sentido ha sido tan grande e inusual (tambien yo tengo un pasado de rupturas y eso...pero nunca senti algo asi)que hoy mismo un año despues, sentado en mi oficina soy victima de mi mente. me conduce como una hoja que flota en el viento, como si no tuviera voluntad propia. Me induce a tener sentimientos de una intensidad bajisima cuando justamente lo que desea mi corazon es lo contrario. Dejarla ir, que sea feliz, poder perdonar y seguir mi camino. Otra cosa de que me impide seguir adelante es la incomprhension de lo que ha pasado. Por mi profesion estoy acostumbrado a tener esquemas logicos y relativamente coherentes, sin embargo por mas que pienso y repienso los hechos me es imposible saber y entender que paso. Tengo el sentimiento que las razones que la indujeron a tomar una decision tan violenta e inesperada son tan oscuros como la decicion misma y que por mas que los escuche de su propia boca o que el tiempo me los ponga delante nunca los comprendere. Pongo mi esperanza en que el tiempo sea mi aliado,que cure mis heridad y me haga sobrellevar la prueba mas grande que la vida me ha hecho pasar hasta ahora. Suena hasta infantil decirlo asi, pero es la verdad, es mi verdad. Gracias por darme este espacio y les deseo de todo corazon suerte a todos con sus respectivos desamores. Si me puedo permitir darles un consejo les diria que no llenen de odio sus corazones sino de amor y de esperanza, de ternura porque independientemente que la otra persona merezca o no odio, este termina por envenenarnos aun mas y nos hace mas daño a nosotros mismos. Los abrazo a todos y espero sus comentarios.... si los tienen