Personas muy cercanas que tienen accidentes, pacientes en urgencias, otros que están en el camino de su libertad y se descompensan, clases donde los temas que se tocan hacen brotar lágrimas... y detrás de cada crisis escondida, agazapada, como llamando sutilmente a la puerta... una lección, un aprendizaje, una oportunidad.

Para quién se queda en esa primera mirada el peligro, aún ya pasado, se mantiene presente. Quien trata de luchar contra lo inevitable, quien se enfada con su destino, quien se pelea contra lo que es o quien culpa a los demás de lo que le ocurre queda inevitablemente enganchado a este primer símbolo.
Hay otras personas que nos dan una lección de vida. Hay personas que miran más profundo, con más respeto. Y al hacerlo transitan desde el primer símbolo hasta el segundo, que significa oportunidad. Y es que muchas crisis llegan precisamente para retar el mundo en el que estábamos instalados cómodamente y nos impulsan a soltar los viejos hábitos para construir una vida mejor. Pero es tan difícil adentrarse en las penumbras de lo desconocido, es tan difícil soltar nuestras defensas, es tan difícil traspasar nuestros miedos... Es una suerte impagable acompañar a esas personas que deciden (siempre podemos elegir nuestra respuesta) aceptar el empujón de la vida hacía delante. Es un lujo caminar junto a ellos mientras superan los viejos hábitos que les mantenían paralizados... el alcohol u otras sustancias, las quejas, la adicción a la seguridad, los "yo no puedo", los conformismos, los "cambia tú primero", los "me haces daño", la mala suerte, en definitiva todos los diseños que hace la mente para mantenerme en la seguridad, aunque ello suponga estar alejado de la plenitud y la felicidad. Pero como escribíamos también hace tiempo, la vida siempre da una segunda oportunidad, aunque a veces no nos la dé de la manera que nosotros desearíamos. Claro que... ¿hacíamos caso cuando nos presentaba oportunidades de manera más suave? ¿hubiésemos cambiado de no ser la crisis suficientemente fuerte?
Y es que mientras superviso el primer capítulo del curso de Inteligencia Emocional on line que empieza la próxima semana recuerdo que todos somos héroes y que, antes o después, nos llega la llamada. Ese primer paso de los que conforman el viaje del héroe, un acontecimiento que despierta nuestra consciencia y nuestra necesidad de despertar, crecer y/o evolucionar. Es una llamada a aportarle al mundo los dones que nos han sido otorgados, a liberarnos de nuestras limitaciones, a desarrollar ese Ser que verdaderamente somos. Muchas veces, como estamos muy ciegos, sordos, desatentos o despistados, la llamada viene a través de una crisis que hace que se tambaleen nuestros pilares. Aunque esto no tiene por qué ser así, a veces se produce a través de algún estímulo que nos inspira o nos toca lo más profundo del corazón, otras son los héroes que nos rodean los que nos inspiran a seguir su ejemplo, como si a través de su valentía recordásemos que nosotros también tenemos esa cualidad. La llamada suele tener que ver con algo profundo, lejos de nuestro ego necesitado de éxito o atención, con algo que esté relacionado con nuestra misión personal en esta vida, con nuestros dones, talentos y pasión. Y es que cuando no desarrollamos lo que nuestro Alma nos incita la Vida se busca la manera para que despertemos, más intensa cuanto más dormidos estamos.
A las personas que se han acercado hasta nosotros en esos momentos tan especiales de sus vidas nuestro agradecimiento por su confianza. A las que tras la crisis nos han enseñado una vez más que el viaje del héroe es real nuestro agradecimiento por la lección de vida. A las que siguen atascadas en el primer símbolo de la palabra crisis nuestro apoyo y confianza incondicionales, las cosas irán más rápidas o más lentas pero todos somos héroes y todos somos capaces de transformar nuestras sombras y demonios, sólo tenemos que encontrarnos con nuestra verdadera esencia, poderosa y llena de recursos, y eso es inevitable, no siempre podremos escapar de quien verdaderamente somos, aunque asuste la vida, que es generosa, siempre nos ofrecerá una nueva oportunidad.
9 comentarios:
Cada vez más convencida de que cada IN-STA-N-TE es una OPORTUNIDAD.
GRACIAS por recordárnoslo, GRACIAS por generarnos esta OPORTUNIDAD ;-)
Gracias! Gracias!
Las oportunidades están siempre ahí.
A veces el barco se tambalea o se hunde. Pero levantas una mano, gritas, pides ayuda porque eres consciente de que te hundes hasta la cloaca! Hasta lo más profundo!! Sin embargo ahí estabas, pidiendo salir, una ayuda que siempre llega. Porque la vida es equilibrio. Me ayudan y ayudo cuando me llaman. Dar y recibir. Equilibrio natural del Universo.
Me estanco en la ausencia del afecto de mi niña, porque me paraliza la crisis de nuevo. Pero sobrevive algo de ti que da una imagen aprovechable, sociable, que es tu Ser, y hay que sacar partido del resto de tus dones. Porque vas viendo como puedes, con la ayuda de los/as mejores, que eres especial. Que puedes seguir. Con muchas muletas.
Gracias por este blog!
Vuelvo a darme mi oportunidad.
Y gracias siempre a vosotr@s, en especial a ti Antonio, que demuestras que no eres un "psicólogo al uso". Además de tus conocimientos nos acompañas desde el corazón y eso se nota.
….Y GRACIAS a TODOS y a TODO :-)
Viviendo cada IN-STA-N-TE ;-)
Un abrazo hondo
Al fin y al cabo solo nosotros mismos somos capaces de cambiar la dirección de nuestra vida y tomar las decisiones necesarias para ser más felices.
No te canses nunca de estar empezando siempre
y cuando uno ya no sabe por donde seguir? y cuando deseas algo y la vida te empuja hacía otro puerto? que se hace? se deja el barco a deriva, se abandona uno a los deseos de la vida y deja pasar los puertos donde uno quería parar? o rema contra corriente, luchando con todas sus fuerzas para arribar en el puerto deseado? si uno se abandona, la frustración invade el alma, el desánimo hace presa del cuerpo y ya todo da igual. Si uno lucha, acaba agotándose y aún logrando el puerto deseado, ya no tiene fuerzas para disfrutarlo. las teorías son siempre perfectas.
Querido anónimo, cuando uno no sabe por dónde seguir se hace imprescindible parar y escuchar al corazón. Si es lo que realmente deseas no habrá corriente u ola que te pueda parar, el problema es que a veces no hacemos lo que nosotros realmente deseamos sino lo que nos impone la sociedad desde sus valores. Te animo a reflexionar sobre tus valores, a escuchar a tu corazón en vez de a tu mente (ya se que es muy difícil lo que te pido) y a descubrir cuál es el puerto adecuado. Tras muchos años de investigación ya no creo en las casualidades así que... espero que pronto puedas descubrir para mirar atrás y esbozar una sonrisa viendo que todo tiene sentido. Buena suerte!
Aprovecho para pedir disculpas por la tardanza en contestar y recordarte que el blog está ahora disponible a través de nuestra web www.avatarpsicologos.com
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