domingo, 5 de diciembre de 2010

Federica y Alfredo

Federica apenas podía contener la angustía ante el vacío y el dolor que sentí en su interior. La insensibilidad del último hombre al que ella había amado profundamente había sido tan insoportable como las veces anteriores en las que le había pasado lo mismo. Pero lo peor no era si quiera el abandono después de mil y un maltratos psicológicos de este último personaje, eso casi era un alivio. Lo peor era su mala suerte. Esa infinita mala suerte que acompañaba a Federica en el amor desde siempre.
Mira que desde el primer hombre que se portó mal con ella se había jurado a sí misma que nadie le haría daño nunca más. Pero no importaba cuanta prevención utilizaba ni cuantas veces le decía que no a los hombres que se le aproximaban, antes o después siempre aparecía uno maravilloso que se desvivia por ella y la cuidaba. Si, la cuidaba, pero sólo hasta que ella bajaba la guardía y empezaba a abrir su corazón, y Federica una vez abría su corazon tenía serías dificultades para cerrarlo, entonces todo se transformaba y la persona maravillosa que la había enamorado se convertía en un ser insensible que no paraba de machacarla, de decirle que no era suficiente, que no hacía nada bien o que algo no funcionaba en ella.

"No podía existir tan mala suerte en el mundo" pensaba Federica, no, lo que ocurría era que todos los hombres eran iguales, que no existía ninguno que mereciese la pena y con el que tener una relación especial, no sabían amar o por lo menos no sabían amar como ella lo hacía, entregándose al cien por cien y respetando lo que los demás deseaban incluso más.

-"Hola"
Federica estaba tan sumida en sus pensamientos que el simple saludo le sobresaltó .-"Hola"- respondió, poniéndose de inmediato a la defensiva ante aquellos ojos tan expresivos que la miraban.
- "Nos vamos a cenar, ¿te apetece venir?"- le propuso uno de sus compañeros, el mismo que el primer día había llegado tarde y cuya entrada en el aula con cara de avergonzado y pidiendo disculpas le había quitado el aliento.
-"No. Prefiero irme a casa y descansar"- contestó Federica cuya promesa de que jamás volverían a hacerle daño estaba demasiado fresca como para dejarse engatusar por aquella mirada fresca que seguramente escondería algo.
-"Esta bien"- respondió el chico algo decepcionado. -"Espero que descanses y que tengas una bonita noche, te echaremos de menos en la cena". Y despidiéndose de ella con un gesto se encaminó hacía donde los demás esperaban.
Federica no se sentía mal por haberse perdido la cena, prefería mil veces irse a casa que meterse nuevamente en un lío que le rompiese el corazón y, muy satisfecha, se encamino hacía la parada de metro que la llevaría a su casa.
-"Espera" oyó gritar detrás. "¿No vienes a la cena?", era Alfredo, otro de los compañeros de clase.
-"No"- respondió Federica- "no me apetece".
-"No irás a ir a casa sola ¿no?".
- "Si, no pasa nada, me apetece estar sola"- respondió Federica.
-"Ni hablar", respondió Alfredo, te acompaño.
-"No te preocupes, en realidad prefiero ir sóla, quiero descansar"- respondió Federica tratando de aparentar algo más de firmeza.
-"No me cuesta nada"- respondió Alfredo poniéndose a su altura. "Y no voy a dejar que vayas a tu casa sola, no hay más que hablar, te acompaño".
Ante la insitencia Federica no le quedo más remedio que ceder y permitir que Alfredo la acompañase. La verdad es que nunca se había fijado en Alfredo, pero por todo lo que contaba sobre sí mismo parecía un chico que tenía las cosas claras y sabía lo que quería.

La relación entre Federica y Alfredo se fue afianzando a base de "acompañamientos" a casa, de sentarse a su lado en clase, de invitarla a un café en los descansos e incluso de ir a buscarla y esperarla en la parada de metro que ella cogía para ir a clase. Y es que Alfredo no es de los que se rendían a la primera, daba igual cuantas veces Federica le decía que no, a él le gustaba ella e iba a hacer todo lo necesario para conquistarla y demostrarle que él podía ser el hombre de su vida.
Federica estaba sorprendida por todo lo que Alfredo hacía por ella, no importaba las veces que ella había sido borde y le había rechazado, él siempre estaba ahí y eso era signo inequívoco de que le importaba de verdad. Quizá por fin había encontrado a un hombre diferente, un hombre que de verdad se interesaba por ella e iba a dar tanto como ella daba cuando se enamoraba y, sin darse cuenta y sin acordarse de su promesa, empezó a abrir su corazón, con lo que todos sabemos que eso significaba...

¿Tendrá Federica razón esta vez? ¿Habrá encontrado por fin al hombre de su vida?

21 comentarios:

lara dijo...

Yo creo que no

La Maga dijo...

¿Qué es el "hombre de tu vida"?
Eso sólo lo sabrás al final de ella. Ahora sólo puedes disfrutar de lo que puedas compartir con él.

Nakrama dijo...

Jajaja, Lara, qué optimista tú! No obstante...opino igual. Esta historia me sorprende por su tinte "rosa". Pero leyéndola detenidamente, aparece una cuestión que creo puede ser interesante y es el hecho de que Federica piense que todos los hombres son iguales y no se pare a pensar por un momento que quizás siga siempre un mismo "patrón" o "perfil" de hombre y por eso siempre acabe enamorándose de aquello que busca... ¿consciente o inconscientemente? ¿Qué opináis? ¿Se puede elegir verdaderamente en el amor o somos esclavos de esos patrones que nos llevan a caer una y otra vez en el mismo "error"?
¿Están nuestra elecciones condicionadas por nuestro inconsciente? Y si es así, ¿cómo darnos cuenta para cambiarlo?
Abrazos a tod@s

Anónimo dijo...

Nakrama, haces un análaisis muy certero. Hasta donde es Federica la que escoge y aguanta a hombres con un determinado perfil. Es importanisimo que las mujeres lo tengamos claro, el victimismo no nos salvará, la reflexión, el análisis de nuestras conductas,..., el hablar claro, el ser sinceras con nosotras y las otras, es lo que puede ayudar a subvertir esta situación.

luciérnaga dijo...

Ella comienza a abrir su corazón,al abrirlo, es como vuelve a nacer en Federica el amor. La experiencia, su sufrimiento, la llevó a ser cauta, a desconfiar y no querer abrirlo, pero todo llega. Ella lo que al parecer necesita es un hombre como al parecer es Alfredo, él, siendo como es, está consiguiendo ser para ella alguien importante y especial. En ése momento, él si comienza a ser su hombre, aunque no creo que sea el hombre de su vida. Eso es algo que no deberíamos nunca sentir, pensar...Tanto para Alfredo como para Federica, pienso que lo más recomendable sería sentir, pensar...el presente, saboreando y disfrutando ambos de él, sintiendo la libertad del amor,(es lo ideal).
Quizás, con amor, haciéndonos conscientes, aprendamos a elegir y libres, nos atrevamos a disfrutar del presente.
Razón Federica si que tiene , en lo de abrir su corazón. En cuanto al haber encontado al hombre de su vida, eso no lo sabe Federica , Alfredo ni nadie, eso es algo que sólo el UNIVERSO, la vida o el tiempo podrá reconocer.
Gracias.

Anónimo dijo...

Creo que denota total inseguridad en sí misma de Federica por lo que siempre se agarra aun clavo ardiendo sin ni siquiera preguntarse si eso es lo que realmente quiere. Creo que cada persona debe tener las cosas muy claras antes de embarcarse en relaciones que pueden ser destructivas y más aún cuando antes lo ha vivido. El problema de muchas personas es la falta de conocimiento de ella misma, que queremos, cuales son nuestras aspiraciones, que esperamos de los demás..., ante todo debemos saber que queremos recibir y que estamos dispuestos a dar para poder llegar a un, casi, equilibrio. Un saludo.

Estefanía dijo...

Estoy de acuerdo con Lara, no creo que Alfredo sea la pareja que haga feliz a Federica y rompa con la "mala suerte que la persigue".
Pienso que no porque no supo ponerse en el lugar de ella cuando le dijo "no", porque le hizo creer que dependía de él su seguridad y bienestar, "sola no podía ir a casa" lo necesitaba a él que tenía certeza de que si estaba a su lado la haría sentir la mujer más feliz del mundo.
Y Federica dejó de escucharse y se dejó llevar por la ilusión del encuentro del príncipe azul que, ahora sí, la rescataría. Olvidó que le apetecía caminar sola, reflexionar y, quizá, preguntarse por aquel compañero que aún decepcionado por no compartir un rato con ella respetó su decisión deseándole una bonita noche (al fin y al cabo,la que ella había elegido para ese día).
Me pregunto como hubiese cambiado la historia si Federica se hubiese mantenido firme a lo que deseaba. Por otro lado, el compañero que la respetó y que parecía interesado podría haberle soltado alguna pildorilla que la hiciera sentir que era importante para él además de no insistirle ante su respuesta ("te vamos a echar de menos, especialmente yo...). Pienso que puede haber un término medio en el que expresar tu deseo respetando la decisión de la otra persona, de ese modo también le damos la oportunidad de conocernos "deseo verte y compartir este tiempo contigo pero respeto y entiendo que te apetezca quedarte en casa, te deseo una tarde preciosa".
El modo de sentir que nos quieren heredado de los cuentos tradicionales y en general de nuestra sociedad, no nos ayuda a sentirnos libres, algunos de sus contenidos se quedaron en partes muy profundas de nosotras (esperando nuestro príncipe azul que sabrá lo que necesito en cada momento)y nosotros (en busca de la princesa a quien rescatar).

Marco dijo...

Que casualidad! que todos eran iguales.

MariposaMonarca dijo...

Nakrama y Estefanía me encantan vuestros comentarios.
El primer compañero le dijo que "la echarían de menos en la cena", y respetó su decisión de ir sola.
El segundo no respetó su decisión.
Aprender a respetar es importante, y Federica todavía no ha terminado de hacerlo. Racionalizar los sentimientos o las necesidades es algo difícil. El amor lleva tiempo de escucha y contacto.
Quizás Federica lucha constantemente por modificar el patrón que adquirió en la infancia, lucha por no mendigar contacto, conversación, afecto, porque es éso lo que ha suplicado durante mucho tiempo. Lucha por ser ella misma. Y siempre que baja la guardia un poquito cae en otro error.
Pero Federica debería centrarse primero en ella y en su entorno. Su antiguo "príncipe" la alejó de su familia. Ahora la aleja de su hijo, ahora le sigue haciendo daño psicológico a través de él. Y no lo puede permitir. Pero tampoco puede embarcarse en un crucero sin rumbo. Sólo busca comprensión, acompañamiento, dulzura, comunicación, afecto, contacto físico con el que fue castigada tantas veces.
Quizás los sentimientos más femeninos del ser humano. Porque todos somos seres humanos. Es muy difícil siempre tener la guardia alta. Si alguien puede hacerlo que me eche una mano por favor.
Ojala el primer compañero vuelva a presentarse cuando menos se lo espere Federica, y ella esté más fuerte. Porque parece que hay un hilo de contacto.
Le deseso a Federica que pueda mantener la fortaleza interna el mayor tiempo posible.

leni dijo...

Creo que Federica no ha encontrado el hombre de su vida, tampoco creo en la media naranja ni nada por el estilo, aunque el comentario de La Maga me hace replanteármelo ;-)))
He vivido una situación parecida y creo que en esta historia Federica no “buscaba” a Alfredo, ni consciente ni inconscientemente, más bien Alfredo la encontró a ella, como un depredador busca una presa aislada.
No creo que seamos esclavos de nuestras experiencias que nos hagan repetir una y otra vez el mismo error (quiero creer que podemos hacer conscientes esos errores y modificar nuestras conductas) y no pienso que ella sea víctima de Alfredo aunque supongo que si no se tienen los recursos suficientes en un momento dado uno se siente víctima si no es respetada, aunque los recursos están, supongo que hay que hacerlos conscientes...estoy algo confundida en este punto.. :((
Estefanía, estoy de acuerdo contigo, Mariposa Monarca, te comprendo, no sabría decirte como mantener la guardia alta yo evito las relaciones y todo lo que se le parezca al menos por ahora y trato de cuidarme mucho, así no me siento tan vulnerable...pero intuyo que no es la solución...;-))

DEMOFILA dijo...

Me da la impresión de que Alfredo no es el hombre de su vida.
El primer compañero respetó su voluntad de estar sola, y se fue, tal como ella quería.
Alfredo no la respetó, se impuso a ella, la acompañó, luego la acosó, creo que se puede llamar así, esperándola en todas partes para acompañarla, es el patrón del hombre que se impone en todas las facetas de la vida de una mujer, al principio son encatadores, luego no te dejan respirar.
Federica se ha equivocado de hombre nuevamente, no creo que Alfredo sea el hombre de su vida.
Un saludo para todos.

yolanda dijo...

Cada vez que repetimos nuestro comportamiento, obtenemos el mismo resultado. Ella ha vuelto a dejarse seducir ante la insistencia de Alfredo porque se siente sola, pero no debe olvidarse de lo que le ocurrió en sus anteriores relaciones para poder aprender de ellas.

Selma dijo...

Selma dijo....

Pienso que el problema lo tiene Federica o su decepcion en el momento que se entrega por esa persona, por que cuando se entrega lo da todo igual que esa persona al principio lo hacia hasta que la ha conquistado y baja la guardia, es cuando ella piensa que el esta cambiando el gran afecto por ella y ella le pide mas, el se agobia y e vez de demostrarle que lo mismo que al principio, se va separando y maltratando a Federica... Pienso que le pasará una y otra vez, a no ser que no se entrege al cien por cien y siempre el hombre la este conquistando.
un saludo.

MariposaMonarca dijo...

Selma, estoy de acuerdo contigo. Pero no sé si existirá un hombre que siga conquistando a una mujer en el tiempo.
Federica ha tenido mala suerte, como le puede ocurrir a cualquier persona que se enamora. Ahora está intentando centrarse en sí misma, viviendo día a día, pero a lo mejor piensa que "no le vá aamargar un dulce" o espera que alguien diferente entre en su vida. Dependerá de las responsabilidades que tenga, y si se entrega en el amor, sabrá ver señales que no quiere repetir.
No hay "hombre de la vida de ninguna mujer", ni "mujer en la vida de ningún hombre", habrán varios y varias, y de tod@s Federica podrá entregarse, como lo ha hecho en las dos ocasiones que ha vivido.
Ahora Federica sólo desea comunicación, conexión emocional y física. Puede que no entregue su corazón porque tiene experiencia, y encima reciente. Pero sólo necesita comunicarse y ser amada como se merece. Que ya le toca. Porque tanto entregar, como se nos ha educado al sexo femenino, ya duele.
Un saludo a tod@s.

Selma dijo...

MariposaMonarca, es verdad que no puede haber hombre que este toda su vida conquistando a una mujer, Pero si saber darle un equilibrio a su relacion en el afecto la confianza y sobre todo el respeto. Pienso que cuando se tiene una pareja tiene una responsabilidad con unos valores que se hace desde el cariño y el afecto hacia la otra persona. Es verdad que Federica ha tenido mala suerte porque puede ser que haya encontrado a personas que solo disfrute en conquistar como un capricho y despues se aleje más y màs, eso no es amor, es una persona egoista que solo se mira a si misma. Por supuesto que en la pareja se tiene que respetar y darle su libertad como has dicho bien no hay hombre en la vida de una mujer ni mujer en la vida de un hombre... en sus aficione o hobby e alegrarte por tu pareja que haga cosas que le gusten o se sienta mas realizada pero no abandonar a tu pareja por que otra cosa te llame más la atencion. Creo que ese el el fallo de casi todas las pareja. Cuando se tiene una pareja hay que ser su amigo, amante, comprensivo,su pañuelo de lagrimas, saber entar en sus buenos momento y en los malos, en fin tener un equilibrio en la pareja y siempre con una chispa de seduccion.Este seria mi hombre ideal que como toda Federica le gustaría encontrar, pero esta es mi teoria o mi esperiencia.

Un saludo MariposaMonarca.

luciérnaga dijo...

Yo no creo que todos los hombres sean iguales, por esa regla todas las mujeres lo somos, por esa regla de tres, todos como personas también. Hemos pasado de que el hombre dirija plenamente a la mujer, ya que esta vivía sin dirección ni brújula, por una dificultosa transición. La mujer tomó su brújula y encontró su dirección, el hombre está muy frustrado por ello. Hasta que logremos digerir, comprender, entender sin ningún tipo de batalla, que cada uno tenemos nuestra propia brújula que somos sencillamente iguales y libres; seguiremos generalizando, teniendo pensamientos discriminativos, continuaremos metiéndonos a todos: hombres en un saco y mujeres en otro distinto. Cuando consigamos meternos juntos, será un gran saco. Seguirán habiendo discrepancias, entre seres de un mismo “género” familiar, serán diferencias comunes, ambos nos consideraremos seres humanos.
Un día hace poco iba por la calle y oí una conversación entre hombres que verdaderamente fue como un puñetazo: -ahora las mujeres no aguanta na de na- y el otro le contestó -claro, ahora no pero si fuese como ante, que o nos aguantaban o se hacía puta, ya veríamos-. Cuando lo oí me dieron ganas… Aunque simplemente pensé, pobres, no es solo porque sean hombres, solo es cultura humana, quedan algunos coletazos. Esto es algo que ha evolucionado bastante, desde que comenzó la lucha por la igualdad de derechos. La cultura de hoy me atrevo a decir.
Que son muchos los patrones que se repiten, cierto pero también me atrevo a no generalizar, hay hombres que abren sus corazones, claro que sí. Nos está costando a todos esta adaptación, por supuesto, pero si nos acompañamos de esperanza, de ilusión, de amor, no generalizando cuando no tengamos miedo a abrir nuestros corazones, Federicas o Alfredos en general seremos mucho más felices, no esperando, no pensando, entonces nuestro miedo habrá simplemente desaparecido.
Para mí los “post” anteriores están muy relacionados con este, en el fondo “Federica y Alfredo” esconde también algo de diferencia ¿hombre, mujer? y que ¿quizás estamos volviendo a lo mismo? Siento verlo de esta manera y ser tan pesada GRACIAS.

MariposaMonarca dijo...

Luciérnaga coincido contigo, es muy bueno tu argumento.
Selma, Federica no ha encontrado a parejas como "caprichos", ni ha encontrado algo que le ha gustado más para posiblemente encontrar que Alfredo no cubre sus expectativas y ya no siente nada por él.
Sé que si no hay respeto en el amor no hay nada. Pero es que a Federica no la han respetado. Ha sido ella la que ha bajado la guardia y se ha dejado embaucar por un "principito" que escondía miseria interna.
Federica sabe lo que quiere, aprenderá de sus errores. Si encuentra el amor respetuoso, lleno de afecto y atenciones, sobre todo comunicación, será una "reina" valiente. Aprenderá, no lo dudes. Y si no llega, llegará cuando sea el momento. Federica no tiene prisa. Las mujeres damos la vida, aprendemos a que nuestros hijos sobrevivan felizmente y anteponemos nuestro bienestar al suyo.
Lo mismo hizo Federica con Alfredo, dejó su libertad para entregársela a él, se transformó. No pudo ser ella. No había respeto hacia su persona, sus metas,sus alegrías, sus destrezas, todo lo que ella era. Estoy segura que Federica aprenderá, necesita tiempo. Pero Alfredo ya no está en su vida. No necesita más Alfredos, quizás un hombre que la respete, de muchas maneras.
Federica está aprendiendo rápido.
Si Federica buscaba algo fuera de la pareja y se dió cuenta tarde es que no tenía nada más que ofrecer a Alfredo. No era un capricho lo que buscaba, era la falta de afecto, de respeto, de amor.
Ahora mujeres y hombres estamos equiparados en miles de aspectos, pero creo que todavía muchos hombres siguen desorientados sobre cómo eliminar sus miedos ante una mujer que puede estar a su altura emocional, o que se le insinúa, o que le reta. Creo que hay muchos hombres que tienen que madurar.
Gracias.

luciérnaga dijo...

MariposaMonarca
Así fue
Así es
Así será.

Gracias.

Selma dijo...

MariposaMonarca, gracias por tu comentario me ha encandado. seguro que federica aprendera, aunque a veces esas señales les cueste mucho verlas, pero sabe que esta en su camino y poco a poco las vera. De verdad me has echo verlo de otro punto de vista. Un saludo.

Avatar Psicólogos dijo...

Muchas gracias a todas y a todos, porque con vuestros comentarios ponéis luz a las ideas que aquí queremos presentar y abrís nuevos caminos para seguir explorando en el camino de nuestra libertad.
Muchas, muchas, gracias.

AGV dijo...

Hola, buenos días. Ya se que esto es un blog, no es una consulta , pero aun así, hoy he entrado en vuestra página por primera vez y como he asistido a algún curso de Antonio de Dios, me interesa su opinión como experto en intervención en crisis, en pacientes difíciles, etc, etc, etc.
Tengo una duda o quizá una pregunta, mas sobre el desenlace que sobre la intervención del siguiente caso:
Desde que un niño (6 años), es consciente de su miedo, a estar lejos de su figura de referencia (madre, padre) entiende lo que le pasa y sabe que debe decirse y hacer, para afrontarlo, al igual que sus padres.
¿Cuanto tiempo aproximado, según tu experiencia, puede tardar, en darle paso a ese miedo?.
En realidad mi pregunta, como profesional, madre, y despues de un trabajo que dura ya 8 meses, tanto a nivel conductual, como a nivel cognitivo, con el propio niño, conmigo misma y con el padre y viendo logicamente ya grandes avances, ¿es posible la superación total de ese miedo?, ¿cuanto debe pasar para que no muestre ningun mínimo síntoma o duda a la hora de enfrentarse a determinadas situaciones?¿qué pasa con sistema límbico en este caso?

28 de febrero de 2011 15:21