El blog de Avatar Psicólogos es un espacio para reflexionar, opinar, sugerir, informar, recibir, aportar y cualquier otra cosa que se nos ocurra. Espero que lo disfrutéis.
lunes, 18 de octubre de 2010
Papás y mamás
56 mujeres han sido asesinadas en 2010 por sus parejas... demasiadas.
Bueno, demasiadas sería 1. Cincuenta y seis vidas me dejan sin palabras.
Donde no nos tenemos que quedar sin palabras es a la hora de denunciar todos y cada uno de los actos de violencia que percibamos. Los maltratadores se esconden en la vergüenza de las maltratadas, en el mirar para otro lado de amigos y vecinos, para seguir justificando su miedo a través del control y la violencia. Pero si cerramos los ojos... ¿qué estamos enseñando a nuestros hijos? El otro día Toñi, encargada con Sylvia de la atención a niños/as y adolescentes, me decía "estoy alucinando con la cantidad de niñas jóvenes que están sufriendo agresiones por sus parejas".
Parar esto es misión de todos, ante la violencia, tolerancia cero.
La violencia, los celos, las limitaciones, los controles, no son amor, es miedo, y superar nuestros miedos es responsabilidad de cada uno de nosotros. Ayudar a los maltratadores a que asuman sus miedos y no los escondan en la agresión a sus parejas es responsabilidad de todos, no nos cayemos, por favor, una vida es mucho... cincuenta y seis... sin contar las que no mueren pero que viven cada día llenas de miedo, de dolor, de angustía... cada vez que te pilles siendo violento/a (de una u otra manera) no te justifiques, es miedo. Supera tus miedos, expándete, no te defiendas, crece...
El Amor es desear lo mejor para la otra persona aunque a mi no me venga bien, respetar sus decisiones aunque contradigan las mías, escuchar lo que no quiero oír tanto como lo que me halaga y si decido que no es lo mejor para mi dejar que la otra persona siga su camino para darnos la posibilidad de encontrar lo que cada uno deseamos. Intentar cambiar al otro contra su voluntad, chantajear, presionar, insultar, pegar, mentir... para conseguir lo que nosotros deseamos no es Amor, es Miedo.
Aprendamos a vivir en el Amor, traspasemos nuestros miedos.
Para ver este video y otros visitar la página de sus autores en: http://saladeproyeccion.blogspot.com/2006/05/paps-y-mams-daddies-mummies-2005.html
miércoles, 6 de octubre de 2010
Yo elijo, agradecimiento y conclusión.
Queríamos agradeceros profundamente vuestras ideas en el post anterior porque nos consta que esas elecciones que cada uno habéis hecho y compartido han servido de inspiración a los demás. Confiamos en tener ahora la fuerza para mantener nuestros compromisos y seguir caminando por ese camino elegido porque, aunque sabemos que es mucho más difícil elegir que dejar que los demás elijan por ti, sin duda ese esfuerzo redundará en nuestra libertad personal y nuestra felicidad.
Queremos cerrar esta idea con las palabras de una gran maestra, Virginia Satir, cuyas investigaciones en el campo de la terapia familiar dejaron una huella muy profunda en nosotros como terapeutas que compartimos que "una familia que estimula y aprecia las diferencias individuales, tolera los errores, donde la comunicación es abierta y las reglas de convivencia son flexibles, forma mujeres y hombres plenos".
"En todo el Universo, no hay otra persona exactamente igual que tú. Yo soy yo, y todo lo que soy es único. Soy responsable de mí misma, tengo todo lo que me hace falta aquí y ahora para vivir plenamente. Puedo escoger manifestar lo mejor de mí misma, puedo escoger amar, ser competente, encontrarle un sentido a la vida y un orden al Universo, puedo escoger desarrollarme, crecer y vivir en armonía conmigo misma, con el resto de las personas y con Dios. Soy digna para ser aceptada y amada exactamente como soy, aquí y ahora. Me amo y me acepto, decido vivir plenamente desde hoy."
Virginia Satir
Queremos cerrar esta idea con las palabras de una gran maestra, Virginia Satir, cuyas investigaciones en el campo de la terapia familiar dejaron una huella muy profunda en nosotros como terapeutas que compartimos que "una familia que estimula y aprecia las diferencias individuales, tolera los errores, donde la comunicación es abierta y las reglas de convivencia son flexibles, forma mujeres y hombres plenos".
"En todo el Universo, no hay otra persona exactamente igual que tú. Yo soy yo, y todo lo que soy es único. Soy responsable de mí misma, tengo todo lo que me hace falta aquí y ahora para vivir plenamente. Puedo escoger manifestar lo mejor de mí misma, puedo escoger amar, ser competente, encontrarle un sentido a la vida y un orden al Universo, puedo escoger desarrollarme, crecer y vivir en armonía conmigo misma, con el resto de las personas y con Dios. Soy digna para ser aceptada y amada exactamente como soy, aquí y ahora. Me amo y me acepto, decido vivir plenamente desde hoy."
Virginia Satir
lunes, 13 de septiembre de 2010
Yo elijo...

Hoy os vamos a pedir una cosa, un pequeño esfuerzo.
Os pedimos que con vuestras palabras nos ayudéis a recordar que tenemos la libertad para elegir como vivir nuestras vidas, que no podemos elegir que harán los demás pero cada día podemos elegir que hacer nosotros y que podemos vivir según nuestros valores.
Os pedimos que nos inspiréis con vuestras palabras, no es fácil, consiste en completar la frase "Yo elijo..." para que el abanico de elecciones de cada día crezca ayudados por la creatividad y la reflexión de todos y todas.
Sin juicios, sin pensar si es bueno o malo, tan sólo con la generosidad de compartir y el compromiso de cumplir lo elegido.
Recordad, por favor, sólo una frase por comentario.
Muchas gracias. Namasté. Yo elijo...
jueves, 2 de septiembre de 2010
Namasté
Hace un par de años, inundado por primera vez por la magia de Nepal una palabra me conquistó especialmente, parecía una palabra simple, parecida a nuestro "hola", una forma de saludar al llegar a algún sitio o al encontrarte con alguien, pero pronto me explicaron que su significado y simbolismo iban mucho más allá de un simple saludo.
Namasté significa "Saludo lo Divino que hay en ti" o "Saludo/Honro lo sagrado que hay en ti".
Es un saludo que reconoce que cada ser humano es único y que todas y cada una de las personas tiene algo sagrado dentro, una parte de la divinidad creadora, unos dones especiales que les han sido concedidos para desarrollar y compartir con los demás.
Para poder saludar a los demás con un "Namasté" primero hemos de aprender a honrarnos a nosotros mismos, porque sólo desde nuestra propia divinidad podremos percibir la de los demás. Si ésta está ausente será difícil que podamos reconocer lo divino de los demás y tenderemos más bien a la critica y a competir con ellos.
Esa es una de las responsabilidades que tenemos en nuestra vida, descubrir esa divinidad interna y honrarla a través de desarrollar nuestros dones únicos para devolver al Universo lo que nos ha sido regalado.
Quizá solo tengamos que cambiar un poco nuestra mirada, esforzarnos por mirar un poco más profundo y descubrir aquello que es divino en los demás y honrarlo. Si todos hiciésemos eso... ¿Quién sería capaz de agredir a los demás? ¿Quién sería capaz de agredir algo sagrado? Reconocer la verdad que reside bajo nuestras defensas y miedos es difícil, pero mucho más difícil es vivir buscando permanentemente los defectos de los demás para poder justificar nuestras agresiones, desprecios o inseguridades.
¡os lanzamos el reto!
Namasté
miércoles, 18 de agosto de 2010
Las 3 c's del cambio

Podemos afrontar y superar cualquiera de nuestros miedos.
Pero aunque todos podamos hacerlo eso no significa que sea fácil. Afrontar nuestros "lobos" requiere de lo que yo llamo las tres c's del cambio:
La primera "c" es la Consciencia, sólo cuando somos conscientes de que algo pasa podremos cambiarlo. El autoengaño es uno de los problemas más importantes que afronta a nivel emocional nuestra sociedad. Tenemos unos impresionantes mecanismos de defensa que nos protegen de lo que nuestra mente considera dañino y a veces estamos tan apegados a esos mecanismos que pensamos que nosotros mismos somos así. Nos identificamos con las defensas de nuestro ego (o de nuestra mente) que nos permiten sentirnos seguros ante determinadas circunstancias y pagamos un enorme precio: nuestra libertad. Cada uno de nosotros somos exactamente lo que deseamos ser y si algo de nosotros nos hace sentir mal es que eso no somos nosotros. Como por pura definición es imposible que nos sintamos mal siendo lo que somos cada vez que nos sentimos mal es una extraordinaria señal que nos indica que hemos entrado en nuestras "personalidades defensivas" y ser consciente de que eso que me molesta, asusta, limita y/o entristece no soy yo es el primer paso para cambiarlo.
La segunda "c" del cambio es el Coraje. Como veíamos en el anterior post, una vez soy consciente de mis miedos o limitaciones se necesita mucho coraje para enfrentarme a ello. En ocasiones llevamos años defendiéndonos y huyendo de ello con lo que llevamos años agrandándolo. Porque cualquier miedo se alimenta de nuestros pensamientos sobre él, sólo si nosotros lo alimentamos podrá crecer, si dejamos de pensarlo y tenemos la valentía de avanzar hacía ello será cuando esos miedos construidos desaparezcan. Sentir la sensación es una pauta que hemos dado muchas veces en este blog. Acomodarnos en el "yo soy así" o en "es el otro el que tiene que cambiar" tan sólo nos inmoviliza y nos quita poder.
Y para poder tener el coraje necesitamos imprescindiblemente la tercera "c" del cambio, el Cariño. Sólo desde el amor por nosotros mismos podremos desarrollar la seguridad y la fuerza para afrontar nuestros miedos. No podemos olvidar que la mayoría de ellos se construyeron cuando éramos unos niños vulnerables y dependientes y que la zona del cerebro donde se grabó esa instrucción de miedo sigue anclada en esa edad. Y todos sabemos que para que un niño se enfrente a algo que le atemoriza necesita ineludiblemente que el adulto de referencia le de seguridad y cariño. ¿Qué ocurre si gritamos o insultamos a un niño que, por ejemplo, no quiere entrar en la piscina porque le da miedo el agua? Pues que su miedo y su resistencia aumentarán y sus mecanismos de defensa empezarán a mandar señales de peligro ante el agua provocadas por el miedo inicial y por la necesidad de defenderse ante nuestra presión. En el futuro seguirá cada vez más justificando su miedo "a mi no me gusta el agua", "no me apetece la piscina", etc. que irá creando un circulo vicioso que le podrá llevar a limitar su vida y disfrutar del placer de la piscina o el mar. ¿Y cómo nos tratamos a nosotros mismos cuando cometemos un error o nos da miedo algo que supuestamente tendríamos que tener superado? pues o con una crítica salvaje hacía nosotros mismos que nos debilita o con mil y una justificaciones que sólo alimentan nuestros miedos.
Así pues empecemos por tratarnos a nosotros con mucho cariño (cuidar a nuestro niño interior) para así poder desarrollar la fuerza para poder tener el coraje suficiente para afrontar aquello que no necesitamos seguir justificando y ante lo que ya somos conscientes. Y si solos sentimos que no podemos, pues pidamos ayuda que en ocasiones necesitamos a un profesional que nos ayude a llegar a esas zonas límbicas que hemos protegido con muros y muros de mecanismos de defensa.
domingo, 1 de agosto de 2010
La solución a nuestros lobos
Os pongo un precioso anuncio de los grandes almacenes peruanos Sagafalabella que describe mejor que yo que hacer con nuestros lobos:
Sin duda somos nosotros y nosotras los que alimentamos nuestros miedos, el miedo se alimenta de si mismo y cuanta más atención y más valor le concedemos más crece y más nos domina. La solución es tan fácil como difícil, fácil porque lo único que hay que hacer es desactivarlo y enfrentarlo, difícil porque precisamente eso es lo más complicado y lo que más suele alimentar los miedos, nuestra mente (en la mayoría de los casos el sistema límbico como hemos tratado en otras ocasiones) empieza a engañarnos mandándonos reiteradas y enormes señales de peligro en cuanto nos planteamos enfrentar y superar lo que nos limita. Son los famosos pensa-mientos, esas mentiras que tratando de ayudarnos lo único que hacen es alimentar nuestros miedos y aumentar nuestras limitaciones.
Tratemos de coger fuerzas aprovechando estos días de vacaciones (los/as que las tengan) para volver con la valentía suficiente para deshacer nuestros lobos, liberarnos de nuestros miedos y abrir los brazos a nuestra libertad.
Sin duda somos nosotros y nosotras los que alimentamos nuestros miedos, el miedo se alimenta de si mismo y cuanta más atención y más valor le concedemos más crece y más nos domina. La solución es tan fácil como difícil, fácil porque lo único que hay que hacer es desactivarlo y enfrentarlo, difícil porque precisamente eso es lo más complicado y lo que más suele alimentar los miedos, nuestra mente (en la mayoría de los casos el sistema límbico como hemos tratado en otras ocasiones) empieza a engañarnos mandándonos reiteradas y enormes señales de peligro en cuanto nos planteamos enfrentar y superar lo que nos limita. Son los famosos pensa-mientos, esas mentiras que tratando de ayudarnos lo único que hacen es alimentar nuestros miedos y aumentar nuestras limitaciones.
Tratemos de coger fuerzas aprovechando estos días de vacaciones (los/as que las tengan) para volver con la valentía suficiente para deshacer nuestros lobos, liberarnos de nuestros miedos y abrir los brazos a nuestra libertad.
jueves, 22 de julio de 2010
Dos lobos
Una paciente me trajo el otro día un regalo a la consulta muy a colación del último tema tratado en el blog, una bolsa de la tienda natura que contenía la siguiente leyenda:

Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:
"Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión."
El nieto preguntó:
"Abuelo, dime ¿cuál de los dos ganará la pelea en tu corazón?"
EL abuelo contestó:
"Aquel que yo alimente"

Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:
"Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión."
El nieto preguntó:
"Abuelo, dime ¿cuál de los dos ganará la pelea en tu corazón?"
EL abuelo contestó:
"Aquel que yo alimente"
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